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domingo, 7 de diciembre de 2014

Estereográfica 101: nociones básicas de OpenStereo

¡Bienvenidos al Aprendizaje 101!
Tras un parón de unas semanas por motivos académicos y un cambio de look al blog volvemos a la carga con más páginas para el cuaderno de bitácora, más artículos y estrenando la nueva sección de Cursos 101. Aunque este blog está enfocado principalmente a la divulgación de la geología, se nos ha ocurrido la idea de crear estos mini-tutoriales, donde tanto personas interesadas como compañeros geólogos podrán obtener información y aprender sobre algún tema determinado ante una situación de apuro (a todos nos gusta estudiar el día antes) o por mero interés científico.

OpenStereo (a la cual se puede acceder desde el panel lateral de aplicaciones de este blog), desarrollada por el Instituto de Geociências - Universidade de São Paulo es una aplicación gratuita y de uso libre para su uso, entre otras cosas, en análisis de geología estructural.
La aplicación puede descargarse con total libertad desde el siguiente enlace: http://www.igc.usp.br/index.php?id=openstereo.

Una vez descargada podemos comenzar a proyectar líneas, planos de estratificación, esquistosidades de un material metamórfico, etc. En nuestro caso y a modo de ejemplo, proyectaremos seis líneas y seis planos. Un aspecto a tener en cuenta es que la única forma de proyectar con esta aplicación es dando las direcciones con la notación de sentido de inmersión/inmersión para las líneas y sentido de buzamiento/buzamiento para los planos, ya que al ser solo números facilita mucho el trabajo al programa.
De este modo, nuestras líneas son:
  1. 227//41
  2. 146//64
  3. 011//81
  4. 329//90
  5. 214//22
  6. 009//07
Por otra parte, los planos de ejemplo son:
  1. 135/28
  2. 214/65
  3. 300/50
  4. 028/14
  5. 000/00
  6. 180/90
También incluiremos alguna falla, cuya notación se debe dar siguiendo el formato anterior. Para especificar qué tipo de falla es, la notación debe ir acompañada de una letra en función del tipo de falla, siendo n fallas normales, i fallas inversas, d fallas dextrales y s sinestrales. Nuestro ejemplo es una falla inversa cuya notación es:
  • 115 83 038 60 i.
El primer paso es escribir estos datos en un bloc de notas de la siguiente forma:
Los valores numéricos que definen las líneas, planos, fallas, etc. deben estar separados por un espacio.
Ahora guardamos el archivo y abrimos los planos en OpenStereo desde File, Open Planar Data (Dipdir/Dip) y seleccionando el archivo .txt que acabamos de guardar. Una vez cargado el archivo es tan sencillo como elegir qué parámetros deseamos ver, como los polos de los planos, los planos o la densidad de población de los mismos. De tal forma que obtendremos algo así:
Representación de los seis planos de ejemplo con sus respectivos polos en una falsilla de Schmidt.
Para las líneas procedemos de la misma manera, solo que esta vez abriremos desde Open Linear Data (Trend/Plunge), obteniendo así los seis puntos que definen las líneas sobre la falsilla.
Representación de la falla y las seis líneas de ejemplo sobre una falsilla de Schmidt.
Por último, para representar la falla volvemos a crear un archivo .txt y definimos sus parámetros y abriéndolo desde Fault Data y luego Open Fault Data (Dipdir/Dip // Trend/Plunge // Sense), obteniendo de esta manera nuestra falla inversa:

Este programa de tan sencillo e intuitivo manejo ofrece infinidad de posibilidades en el mundo de la proyección estereográfica, ya que, por ejemplo, proyectar manualmente 300 planos con sus respectivos polos para realizar un análisis estadístico acaba siendo ininteligible, de ahí la utilidad de esta aplicación.

De nuevo agradecimientos al Instituto de Geociências - Universidade de São Paulo y a todas las personas que han llevado a cabo este proyecto.
Para más información se recomienda visitar:

miércoles, 5 de noviembre de 2014

En vídeo todos los terremotos de Japón de 2011

Navegado por la red podemos encontrar vídeos tan interesantes como este, que muestra en poco menos de 10 minutos (cada día es un segundo) todos los terremotos ocurridos en Japón en 2011.
En concreto se localizaron 19.349 terremotos, la inmensa mayoría con magnitud entre 4 y 5, aunque recordemos el famoso terremoto de 2011 y su magnitud de 8,9 en la escala de Richter y la posterior crisis nuclear en Fukushima.
La distribución de los terremotos ocupa la mayor parte del tiempo del vídeo, pero también incluye material adicional como gráficos de varios tipos en base a esos terremotos.

Cada terremoto está representado con una circunferencia, en la que se incluye la magnitud del mismo (recordemos que cada nivel de magnitud es cien veces más energético que el anterior, es decir, un terremoto de magnitud 6 libera cien veces más energía que uno de magnitud 5) según el diámetro de la circunferencia y la profundidad según la orientación del radio, tal como se muestra en las dos imágenes siguientes.
Magnitud de los terremotos. (YouTube)
Profundidad de los terremotos. (YouTube)

domingo, 2 de noviembre de 2014

Desde los albores de Guadarrama

Tal y como prometimos en la última entrada, este pasado miércoles visitamos la Sierra de Guadarrama en busca de sus peculiares granitos y no salimos sino estupefactos ante el esplendor de los aires de la montaña, las espléndidas vistas y, por supuesto, la geología.

A las 09:00 la mañana ya estaban todos en el punto de reunión, dispuestos a afrontar otra jornada más en el campo. Eso sí, nada que ver con la agotadora salida a Calatrava. En esta ocasión tardamos menos de una hora de ida y algo más en la vuelta debido al tráfico. Aunque esta vez no hubo amistosos turistas asiáticos.
El día fue caluroso, al igual que la semana anterior. El receso de la comida lo hicimos en la plaza mayor del municipio de Manzanares el Real, donde discutimos la enorme cantidad de kilocalorías de una "ensalada", cosas de la comida rápida; y donde Daniel se quedó con ganas de otro helado. La tarde concluyó cartografiando parte de la Sierra mientras un amigable grupo de cuatro vacas aprendía geología con nosotros.

Históricamente esta región conoció la mano humana allá por la Edad del Bronce, donde se encuentran algunas pinturas rupestres y cerámicas de la época. En tiempos medievales la Sierra sirvió como frontera natural entre cristianos y musulmanes durante la Reconquista de forma que ambos bandos podían defender fácilmente sus posiciones. Un ejemplo lo tenemos en la famosa Atalaya de Torrelodones, que da nombre al municipio y que se emplaza en su heráldica. En la época contemporánea, esta región fue testigo de la Batalla de Somosierra, que supuso una importante victoria de la Grande Armée sobre las tropas españolas. Más recientemente, fue un frente de alto valor estratégico durante la Guerra Civil.
¡Ha del castillo! Venimos a batallar por la geología de estas tierras. (Wikipedia)
Contexto geológico y cuaderno de bitácora
Dado que aquí hemos venido a hablar de geología, la Sierra de Guadarrama resulta del choque entre dos subplacas durante el Terciario. No obstante, los cuerpos plutónicos que aquí se encuentran datan del Paleozoico. Estos granitos constituyen aproximadamente el 50% de la masa rocosa de la Sierra y se formaron en un periodo de intrusión plutónica.
En este contexto, realizamos nuestra primera parada en una cantera en la localidad de Alpedrete para observar, como es evidente, granitos. Como los geólogos somos muy apañados y no nos gusta enrevesar las cosas, los granitos de esta zona son conocidos como granitos de Alpedrete. Impresionante, ¿verdad?
Cantera de Alpedrete, primer lugar de trabajo de la mañana.
El objetivo de esta primera parada era la caracterización petrogenética de los granitos de esta zona, donde se incluye la clasificación, textura, enclaves, forma de los cristales, tamaño, contactos, mineralogía, etc., cosa que se dio bastante bien y donde nuestro amigo Germán aprovechó, una vez más, la ocasión para buscar el chiste. Tienes un granito en el culo, esas eran las palabras de Germán a todo aquel que se sentaba sobre los granitos de la cantera. A este paso nuestro amigo tendrá su propia entrada en este blog antes de lo previsto.

A lo largo de toda la trinchera estaba el dique de gabro.
La segunda parada, no muy lejos de la primera, consistió en una cartografía de la zona de Cabeza Mediana, en la que diferenciamos dos tipos de granitos y dos diques. El primero de estos granitos es el de Alpedrete, cortado por un dique de pórfido y otro de gabro, del que solo quedaban los restos ya que fue explotado en su totalidad para el adoquinado de las calles.
El sol azotaba y la colorida cartografía le daba belleza al mapa topográfico impreso en blanco y negro mientras la mañana avanzaba, al igual que avanzábamos nosotros en busca del segundo granito y su relación con las otras unidades.
Este se encontró al cabo de un rato. Se diferencia del granito de Alpedrete por sus tonos amarillentos o rosados, y se le denomina granito de Cabeza Mediana o granito rubio (difícil de recordar, ¿eh?).
Tras cartografiar una buena superficie y cercana la hora de comer, podíamos poner rumbo a Manzanares el Real.

Una vez lleno el buche y emplazados cerca de la Ermita de la Virgen del Rosario, en Soto del Real, realizamos nuestra última tarea del día: una nueva cartografía. Esta vez entre el granito y el encajante metamórfico. Para ello había que ganar en altura. Hay que mirar hacia arriba, no hacia delante. Así que pusimos manos a la obra y en un par de horas habíamos terminado (teniendo en cuenta que ahora anochece bastante pronto y todavía había que emprender el camino de vuelta). En el punto más alto al que subimos encontramos cuatro vacas a las que, según parecía, la geología les llamó la atención ya, que no paraban de mirarnos. Por supuesto, y como es de obligado, uno no puede irse de lugares así sin disfrutar de las vistas por muy cansado que esté.
Dos de las cuatro vacas aficionadas a la geología. Pronto publicarán su primer artículo científico.
Y dado que la fotografía inmortaliza y salva de caer en el olvido a las bellas estampas, no podíamos despedirnos (solo hasta la próxima entrada) con una de estas estampas.
Un atardecer más en la Sierra de Guadarrama.